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viernes, 27 de noviembre de 2015

El enfoque constructivista en educación


Desde hace varios años el aprendizaje basado en problemas, el aprendizaje experimental o el aprendizaje por descubrimiento están cobrando fuerza dentro del mundo educativo. Todos ellos se engloban dentro de los llamados enfoques de guía mínima y comparten la base de que la gente aprende mejor en un ambiente poco o nada guiado, definido éste como aquel en el que los aprendices deben construir el aprendizaje por ellos mismos (Bruner, 1961). En el lado contrario, están los enfoques de enseñanza guiada o directa que defienden que es necesario dar a los aprendices una enseñanza explícita de los contenidos y procedimientos que han de aprender (Good, 1979). Dejando a un lado opiniones o preferencias personales, la pregunta que planteo a continuación es: ¿qué dice la evidencia sobre la eficacia de unos y otros?
Los enfoques de guía mínima parten de dos supuestos. Por una parte, retan al estudiante a resolver problemas reales o a adquirir conocimientos a partir de contextos ricos en información ya que asumen que empujar al alumno a alcanzar sus propias soluciones conduce a un aprendizaje más eficaz. Por otra parte, presuponen que, frente a enseñar el conjunto de contenidos que conforman una materia, se aprende mejor poniendo en práctica los procedimientos de la misma. Por poner algunos ejemplos, estos enfoques se suelen usar en la enseñanza de ciencias naturales, donde se pide a los estudiantes que descubran los principios o leyes de la ciencia mediante actividades de investigación como las que llevan a cabo los científicos profesionales (Van Joolingen y cols., 2005); o en medicina, donde se pide a los estudiantes que descubran las soluciones médicas a diferentes dolencias mediante técnicas de resolución de problemas (Schmidt, 2011).
En el otro extremo, los enfoques de enseñanza guiada o directa defienden que hay que dar a los estudiantes explicaciones completas de los contenidos y procedimientos que se desea que aprendan, clarificar antes y después de cada sesión el contenido a tratar, promover la práctica repetida y modelada, y aportar ejemplos de problemas resueltos que guíen el aprendizaje. Los partidarios de este enfoque sostienen que no hay que dejar que los alumnos descubran los procedimientos por ellos mismos (Mayer, 2004; Sweller y cols., 2007). A modo de ejemplo, el enfoque guiado se suele emplear en la enseñanza de las matemáticas o de las lenguas  (DfEE, 1999).
En síntesis, podríamos decir que la enseñanza con guía mínima se centra en el alumno como constructor de su propio aprendizaje (mientras el profesor ejerce de acompañante) y la enseñanza directa lo hace en el profesor como transmisor de conocimientos (mientras el alumno tiene el papel de receptor activo). En líneas generales,  los estudios que se han llevado a cabo para comprobar cuál de estos enfoques promueve un mejor aprendizaje coinciden en que la enseñanza directa es la más eficaz a la hora de enseñar habilidades y procedimientos básicos a estudiantes inexpertos o de nivel intermedio (Muijs y Reynolds, 2011), así como a estudiantes que provienen de contextos con un nivel socio-económico bajo (Schippen y cols., 2005). La enseñanza con guía mínima puede ser más adecuada para adquirir aprendizajes más complejos y abiertos en etapas educativas superiores, como por ejemplo a la hora de enseñar los pros y contras de diferentes tipos de sistema electoral a estudiantes de secundaria. A la vez advierten que la evidencia recogida hasta el momento sobre este tipo de enseñanza no es concluyente y, por tanto, conviene hacer más investigación antes de implementarla como método predominante en las aulas (Muijs y Reynolds, 2011).
¿A qué se deben estas conclusiones? Una de las explicaciones que está cobrando más peso actualmente apunta a que la enseñanza directa es la que mejor encaja con nuestra forma de aprender. Más específicamente, Kirschner y colaboradores (2006) señalan que los enfoques constructivistas (como se conoce comúnmente a la enseñanza con guía mínima) ignoran las limitaciones cognitivas de los estudiantes. Sostienen que la búsqueda de información basada en problemas que promueven los enfoques constructivistas supone una excesiva carga de trabajo para la memoria a corto plazo. Tanto es así que, mientras ésta se ocupa de buscar soluciones a un problema, no está disponible ni se puede emplear para modificar la memoria a largo plazo o, lo que es lo mismo, para aprender. Kirschner y colaboradores recuerdan que somos expertos en una materia porque nuestra memoria a largo plazo contiene grandes cantidades de información sobre dicha materia. Y esa gran cantidad de información, a su vez, nos permite reconocer rápidamente las características de una situación y nos indica qué hacer y cuándo hacerlo. Afirman que el objetivo de toda enseñanza es alterar la memoria a largo plazo y, si nada ha cambiado en ella, nada se ha aprendido.
Lo expuesto hasta aquí no significa que los docentes no puedan emplear elementos de los enfoques constructivistas que han demostrado tener efectos positivos para determinados aprendizajes o que han resultado ser altamente motivadores. Me refiero aquí, por ejemplo, a plantear a los estudiantes investigaciones o problemas reales, darles más oportunidades para explorar o animarles a proponer múltiples opciones de respuesta ante un problema. Sin embargo, todo parece indicar que lo razonable es que estos elementos vayan siempre acompañados de una enseñanza directa, estructurada y modelada por el profesor y no se emplee el constructivismo en estado puro (Muij y Reynolds, 2011).
Para terminar, me gustaría dedicar unas líneas al empleo tan extendido que se ha hecho del método constructivista (también llamado global o analítico) para la enseñanza de la lectura y que me preocupa especialmente. Si algo ha demostrado la ciencia una y otra vez es la importancia que tiene enseñar a los niños de forma explícita el principio alfabético, es decir, la relación entre las letras y sus sonidos (NRP, 2000).  Si no se hace esto, si se opta por exponer directamente a los niños a palabras completas y textos reales bajo el pretexto de que esto es más natural y significativo para los pequeños, estamos corriendo un riesgo muy grande: que los niños interpreten que leer es un juego de adivinación (Goodman, 1965). Nada más lejos de la realidad. Un niño tiene que meter el ojo en la palabra, descifrar cada uno de sus grafemas de izquierda a derecha para lograr una lectura libre de errores y, poco a poco, fluida.  No tiene que adivinar lo que pone, sino leerlo y leerlo con precisión (no es lo mismo “rayo” y “raya” ni tampoco “cosa” y “casa”). Si queremos hacer significativo y atractivo este descifrado inicial, dediquemos los últimos minutos de las sesiones de prelectura leyendo a los pequeños alguno de los maravillosos cuentos ilustrados que tenemos a nuestra disposición en cualquier biblioteca pública o librería. Pero no queramos empezar la casa por el tejado. Muchos casos de niños con dificultades en lectura se podrían haber evitado si se hubiese adoptado un método de enseñanza adecuado.
Referencias
Bruner, J. S. (1961). The art of discovery. Harvard Educational Review, 31, 21–32.
Department for Education and Employement (DfEE) (1999). The structure of the literacy hour. Disponible en: http://www.standars.dfee.gov.uk/literacy/literacyhour
Good, T. L. (1979). Teacher effectiveness in the elementary school.  Journal of Teacher Education, 30, 52-64.
Goodman, K. S. (1965). A linguistic study of cues and miscues in reading.Elementary English, 42, 639-643.
Kirschner, P. A., Wheeler, J., & Clark, R. E. (2006). Why minimal guidance during instruction does not work: An analysis of the failure of construtivism, discovery, problem-based, experiential, and inquiry-based teaching. Educational Psychologist, 41, 75-86.
Mayer, R. (2004). Should there be a three-strikes rule against pure discovery learning? The case for guided methods of instruction. American Psychologist, 59, 14–19.
Muijs, D., & Reynolds, D. (2011). Effective teaching: evidence and practice, 3rd edition, London: Paul Chapman (Sage).
National Reading Panel (2000). Teaching children to read: An evidence-based assessment of the scientific research literature on reading and its implications for reading instruction. Washington, DC: National Institute of Child Health and Human Development.
Schippen, M., Houchins, D., Steventon, C., & Sartor, D. (2005). A comparison of two direct instruction reading programs for urban middle school students. Remedial and Special Education, 26, 175-182.
Schmidt, H. G., Jerome, I. R., & Elaine, H. Y. (2011). The process of problem-based learning: What works and why. Medical Education, 45, 792-806.
Sweeler, J., Kirschner, P. A., & Clark, R. E. (2007). Why minimally teaching techniques do not work: A reply to commentaries. Educational Psychologists, 42, 115-121.
Van Joolingen, W. R., de Jong, T., Lazonder, A. W., Savelsbergh, E. R., & Manlove, S. (2005). Co-Lab: Research and development of an online learning environment for collaborative scientific discovery learning. Computers in Human Behavior, 21, 671–688.

sábado, 6 de diciembre de 2014

LOS RIESGOS DE DEJAR DE ESCRIBIR A MANO


Neurólogos y psicopedagogos alertan del riesgo de sustituir los cuadernos por las nuevas tecnologías



Es asombrosa la facilidad con que los más pequeños se adaptan a la«era digital». Los más avispados, con apenas tres años son capaces ya de teclear su nombre en el móvil de sus padres y enviarlo, junto con un montón de iconos, por whatsapp, para regocijo de sus orgullosos progenitores. Y los propios planes educativos fomentan cada vez más el uso de las nuevas tecnologías, de modo que la tableta empieza a ser una herramienta tan habitual como lo había sido siempre el cuaderno.

Aparentemente, se podría pensar que así aprenden antes a reconocer las letras y parece que las largas horas que invertíamos en caligrafía las generaciones anteriores estarían de más. La rapidez con que el ordenador se introduce en las aulas reduce el tiempo que los chavales han de esforzarse en escribir a mano. Pero, ¿tiene alguna repercusión en el rendimiento académico?

Neurocientíficos y psicopedagogos se lo plantean. Escribir a mano tiene sus ventajas frente al uso del teclado. Entre ellas, facilita un mejor conocimiento de la ortografía, una mayor fluidez de ideas a la hora de escribir redacciones, mejor capacidad de lectura y, además, potencia la memoria.

Los estudios de neuroimagen evidencian que el cerebro se activa más cuando se escribe que cuando se teclea. En el primer caso se crea una representación interna de las letras que involucra la integración de las áreas visuales y motoras del cerebro. Además, se activan áreas relacionadas con la ortografía, sonido y significado de las palabras. Esas áreas se solapan con otras fundamentales en la producción ycomprensión del lenguaje, así como en la comprensión de la lectura, lo que podría explicar las habilidades que se potencian con la escritura.

Por el contrario, cuando los niños se limitan a teclear, simplemente están representando en su cerebro un mapa del teclado, según un estudio de la Universidad de Indiana publicado en «Frontiers in Psychology».

Mayor esfuerzo mental

Aprender a escribir a mano es un proceso más complejo que teclear unas letras y exige que el cerebro se esfuerce más. Hay que hacer unarepresentación mental de las letras que se van a escribir, y eso supone un mayor esfuerzo mental que a larga es rentable, explica Juan Lupiáñez, director del grupo de Neurociencia Cognitiva de la Universidad de Granada. Los caracteres que los niños se esfuerzan en poner por escrito no son siempre iguales, como los de imprenta, y eso les ayuda también a generalizar y a internalizar los rasgos esenciales con los que se representa cada letra, independientemente de la destrezacon que se represente, añade. Ese aprendizaje tan profundo que propicia la escritura les ayuda después a reconocer mejor los signos que leen, con lo que la comprensión lectora también aumenta.

Y las ventajas se extienden más allá de los primeros años. Tomar notas con el ordenador es menos efectivo para el aprendizaje que hacerlo a mano, según un estudio publicado este mes en la revista «Pychological Science». Quienes cogen sus apuntes a mano tienen un aprendizaje más profundo de los conceptos, mientras que los que teclean tienen un recuerdo más literal, pero menos memoria de los aspectos conceptuales importantes de la clase, apunta Lupiáñez, que lo ha comprobado con sus alumnos.

«Cuando escribes a mano no tomas nota de todo, porque no da tiempo. A cambio, haces muchos procesos de integrar y seleccionar lo más importante y vas elaborando el contenido»,

«Es preferible la escritura a mano porque activa más áreas cerebrales»explica. Por el contrario, el teclado facilita escribir mucho más rápido, con lo que la tendencia es a tomar apuntes literales, sin procesar mucho la información. «A mano el proceso es más dinámico, porque colocas flechas y vas integrando la información que recoges, algo que con el ordenador es más difícil hacer», aclara Lupiáñez.

En cualquier caso, señala, lo importante es el uso que se haga del ordenador, que puede ser muy útil si se utiliza adecuadamente, porque evita memorizar datos que pueden buscarse en internet pero exige tener las ideas claras para saber cómo encontrarlos. «Lo importante no es escritura a mano frente a ordenador, sino que a mano procesamos la información de una forma mucho más activa que si usamos el teclado. Para que el cerebro aprenda tienes que retarlo, ponerle al límite de lo que sabe y lo que no. Y así es como va adquiriendo nuevos conocimientos de forma sólida», concluye.

El psicopedagogo Pablo Canosa también defiende la escritura a mano, puesto que, «es siempre preferible el proceso que active más áreas cerebrales, porque provoca mejores aprendizajes, más profundos y duraderos». «Al escribir a mano -explica-, los movimientos que tenemos que realizar dejan una huella motora en el cerebro que facilita el posterior reconocimiento de las letras y de las palabras. Es decir, que ayuda a un mejor aprendizaje de la lectura». Según Canosa, profesor en el Centro Universitario Villanueva de Madrid y subdirector de Docencia de Fomento de Centros de Enseñanza, «la representación de cada letra, de su grafía, se fija mucho mejor al escribir a mano que al hacerlo con el teclado».

Con la grafomotricidad, agrega, se desarrollan la discriminación auditiva y visual, la organización espacio-temporal, la correcta presión y prensión del instrumento de escritura y el dominio de la mano, entre otras habilidades.

Un colegio donde los alumnos escriben sus libros de texto

En el colegio público Padre Coloma de Madrid no hay libros de texto. O, mejor dicho, los elaboran a mano los propios alumnos en sus cuadernos. Además de suponer un ahorro, ello obedece a la importancia que el centro da a la caligrafía. «Aprender a escribir no solo implica aprender las letras y los números, sino también habilidades como el control motor, la memoria y la capacidad de procesar pensamientos coherentes en un orden lógico», opina la directora, Carmen Pascual.

Al escribir a mano, señala, «se piensa más lo que se está diciendo». «La buena caligrafía refleja orden, y no solo en la escritura, sino orden para resolver los problemas de la vida», sostiene. Los libros actuales, especialmente en Educación Infantil y en los primeros cursos de Primaria, «que es cuando tienen que adquirir esta destreza, no promueven la escritura. Apenas escriben en ellos y ése es el motivo por el que los hemos suprimido y sustituido por la elaboración de sus propios libros», explica.

Pese a la tendencia general a arrinconar la escritura a mano en la educación, otras iniciativas tratan de impedir que se pierda la caligrafía. En la Comunidad de Madrid, por ejemplo, las pruebas de Lectura, Escritura y Aritmética (LEA) y la Prueba de Conocimientos y Destrezas Indispensables (Prueba CDI) incluye dictados en la parte escrita. Además, cada año se convoca un concurso de narración y poesía en el que es obligatorio escribir a mano los trabajos.

domingo, 13 de octubre de 2013

10 claves para ser un/a buen/a profesor/a


Entre otras, en este decálogo verás las 10 características principales de los buenos profesores y las buenas profesoras según Justin Tarte, en su blog (en inglés) Life on a Educator. Seguro que se os ocurren más formas de ser buen/a docente... ¡esperamos tus comentarios!

Los/as grandes docentes...


10 - Escogen y eligen sus batallas: lo que es realmente importante y una prioridad, o lo que no lo es


9 - Rara vez se quedan detrás de su mesa, y rara vez se sientan. Saben que el verdadero trabajo se hace "en las trincheras", y por eso recorre el aula


8 - No tienen miedo de pedir disculpas y admitir sus errores: saben lo importante que es correr riesgos en el aula y que la toma de decisiones sobre las cosas nuevas, las innovaciones, que aporten al aula es una gran responsabilidad


7 - Son reflexivos/as y se toman su trabajo como algo personal: cuando las cosas no salen según sus previsiones, se toman su tiempo para reflexionar y considerar formas alternativas... para la próxima.


6- Son excelentes conversadores/as. Pueden conseguir un aula llena de estudiantes debatiendo, con facilidad: son mestros y maestras de las preguntas y planteamientos que llevan al alumnado a un nivel superior de reflexión


5 - Pueden justificar y explicar sus decisiones a sus colegas, a las familias y a los alumnos y alumnas. Nunca hacen las cosas solamente porque "siempre se han hecho así"


4 - No se preocupan por lo "bien" que hacen las cosas, por lo "duro que trabajan"... sino por la calidad del aprendizaje de sus estudiantes y por cómo les han ayudado a crecer. Son capaces de cambiar el enfoque y mantener la atención de sus alumnos y alumnas, mostrando empatía


3 - Esperan y exigen mucho a sus colegas: quieren ser parte de algo más grande que ellas y ellos mismos. Creen, firmemente, que a través de la colaboración podemos lograr algo más.


2 - Siempre están buscando maneras de mejorar su práctica docente y perfeccionar las competencias profesionales; no están impresionados/as la nueva y resplandeciente herramienta, sino en la herramienta que realmente mejora el aprendizaje del alumno o la alumna y su éxito personal, académico y/o profesional


1 - Valoran, sobre todo lo demás, las relaciones con su alumnado: cuando los y las estudiantes lo necesiten, estará allí para aconsejarles y ayudarles hasta que no quede ningún otro recurso


miércoles, 11 de septiembre de 2013

5 sugerencias para potenciar la capacidad de atención


"Se distrae mucho en clase". "No atiende cuando se le habla". "Es muy despistado"... Todas estas frases se suelen resumir en un único concepto: la falta de atención.


He aquí algunas sugerencias para potenciar la capacidad de atención. Es importante aplicarlas en un entorno lúdico, para que el niño esté más motivado.

1. Enumerar tres, cuatro o cinco cosas (según la edad) que puede encontrar en casa y pedirle que las traiga para comprobar que ha atendido a la lista.
2. Decirle una palabra o un número. A continuación, recitar una serie de palabras o números, entre los que se encuentre el anterior, y pedirle que haga una señal cuando lo oiga.
3. Colocar varios elementos en una mesa en orden. Variar luego el orden para que vuelva a colocarlos en el modo inicial.
4. Guardar varios objetos en una caja, cerrarla y pedirle que repita el nombre de todos los objetos que hay dentro.
5. Disfrazarse con varios adornos y quitarse algunos para que descubra cuáles han desaparecido.

http://www.edrugs.eu/tdah/

lunes, 26 de agosto de 2013

Como explicar el sexo a los niños pequeños?



¿PORQUE LOS NIÑOS NECESITAN SABER ACERCA DE LA SEXUALIDAD?
Entendiendo la sexualidad ayuda a los niños a manejar sus emociones y la presión de sus amistades y compañeros. Con esta información, ellos pueden tomar control de sus vidas y tener todo tipo de relaciones amorosas. También les protege contra el abuso sexual y que se conviertan en abusadores sexuales.


¿CÓMO HABLAR CON SUS HIJOS SOBRE SEXO?
A menudo los padres encuentran muy difícil hablar con sus hijos sobre el tema del sexo. No obstante, es muy importante crear un clima abierto en el que hablar del sexo con sus hijos para que desarrollen actitudes sanas sobre el sexo y la sexualidad.
Lo primero que aprenden los niños sobre el sexo es de sus padres, tanto si los padres hablan con ellos como si no. Comienzan a aprender sobre la sexualidad al observar en la forma que sus padres se relacionan, escuchándolos y observando cómo reaccionan a la conducta y los mensajes sexuales (por ejemplo, de la televisión y las películas). Por consiguiente, los padres tienen la responsabilidad de educar a sus hijos sobre el sexo. Los padres también deberían establecer un buen ejemplo sobre la sexualidad. Los padres con actitudes sexuales sanas tienen más probabilidad de pasar dichas actitudes a sus hijos.


¿CÓMO HABLAR SOBRE EL TEMA DEL SEXO?

  • Hablen del sexo a un nivel adecuado. Cuando hablen del sexo con los hijos, los padres deberían tener en cuenta el nivel de madurez de los niños. Los padres deberían guiar las explicaciones al nivel de entendimiento de los hijos. Para los niños más jóvenes, el lenguaje debería ser sencillo y las oraciones cortas.
  • Comiencen pronto. Los padres deberían comenzar a hablar del tema del sexo, no simplemente del coito, pero del proceso de maduración, de las partes del cuerpo, etc., mientras los niños tienen poca edad. La curiosidad de los niños sobre el tema del sexo comienza a una edad temprana. Cuanto mejor afrontan los padres estas conversaciones iniciales, más fácil resulta hablar de los restantes temas cuando los niños crecen. Los niños que han hablado de estas cosas con sus padres se sienten más cómodos con el tema y se acercan más a menudo a sus padres con preguntas y problemas que puedan tener más tarde en la vida.
  • Estén disponibles. Los padres deberían hacer saber a sus hijos, con palabras y en acciones, que están disponibles para contestar a cualquier pregunta que sus hijos puedan tener.
  • Cuando hablen del tema del sexo, aténganse a los hechos. Cuando hablen del sexo con sus hijos, los padres deberían tratar estas conversaciones como harían con cualquier otra conversación importante: con calma y ateniéndose a los hechos. Los niños son muy perspicaces, y podrán decir si sus padres no se sienten cómodos con el tema del sexo. Si el niño o la niña se da cuenta de que sus padres no se sienten cómodos con el tema del sexo, será menos dado a dirigirse a sus padres con problemas o preguntas que le surjan más tarde. Los niños también podrían creer que hay algo malo con el sexo, o que es un tema tabú.
  • No esperen hasta que sus hijos hagan preguntas. Los padres deberían ser los que inician las conversaciones sobre el sexo. Los niños se sentirán cómodos comenzando las conversaciones sobre el tema más tarde. Es posible que algunos padres piensen que es un tema sobre el que es difícil conversar. No obstante, los padres pueden valerse del devenir de la vida diaria como una oportunidad para hablar del sexo. Por ejemplo, cuando los niños tienen poca edad, los padres pueden usar el cambio de pañales para enseñarles cuáles son los órganos genitales y decirles el nombre de las partes del cuerpo (use siempre los nombres correctos). Si un niño o niña ve a una mujer embarazada y hace un comentario sobre el tamaño de su panza, los padres pueden usar ese momento para iniciar una conversación sobre la procreación.
  • Usen libros, películas y televisión adecuada a cada edad para complementar las conversaciones sobre sexo. Hay muchos libros y videos de calidad disponibles sobre el tema del sexo los cuales han sido diseñados para niños de diferentes edades. Los padres deberían revisar siempre los materiales por adelantado para asegurarse de que la información se ajusta a sus creencias sobre le sexo. Los padres nunca deberían proporcionar estos libros a los niños sin mantener una conversación posterior sobre la información y proporcionar oportunidades para que sus hijos hagan preguntas.
  • Empleen siempre los nombres correctos de las partes del cuerpo. Desde el comienzo, los padres deberían usar los nombres de todas las partes del cuerpo, incluidos los órganos sexuales, usando los nombres correctos. Igual que señalarían a los ojos, orejas y nariz, deberían hacer lo mismo con el pene, la vagina  los senos, etc. El uso de los nombres correctos desde el comienzo creará menos confusión en los niños.Respeten el sentido de espacio privado de los niños y enséñenles a respectar el espacio privado de otros. Cuando los niños tengan la suficiente edad para bañarse, ir al baño y vestirse solos, permitan que lo hagan en privado si así lo desean. Los padres deberían respetar las necesidades de espacios privados de sus hijos. Al mismo tiempo, los padres deben enseñar a sus hijos a respectar el espacio privado de los demás.
  • Contesten a las preguntas sobre temas de sexo de los niños directa y honestamente. Los niños a menudo pueden darse cuenta cuando sus preguntas son evadidas o cuando no se les dice la verdad. Los niños cuyos padres no les dicen la verdad a menudo sienten que no pueden confiar en ellos. También pueden llegar a pensar que el sexo es algo misterioso o temible y que no debe hablarse de ello abiertamente. Además, los niños tienden a ser más abiertos y honestos con padres que son abiertos y honestos con ellos.
  • No ignoren ni dejen de lado las preguntas de sus hijos sobre sexo. Los padres deberían esforzarse por contestar las preguntas sobre el sexo que hagan sus hijos, incluso si no se sienten cómodos al responderlas. Si los niños sientes que sus padres se sienten incómodos hablando de ello, pueden sacar la conclusión de que el sexo es algo malo, sucio o de lo que no debería hablarse.
  • Edúquense acerca de la educación sobre el sexo. Los padres deberían intentar aprender tanto como sea posible acerca de la educación sobre el sexo para que sean capaces de contestar abierta y honestamente a las preguntas de sus hijos. Además, cuanto más sepan los padres sobre los temas del sexo, más cómodos se sentirán a la hora de contestar las preguntas de sus hijos.
  • Prepárense. Puede resultar útil, especialmente si los padres no se sienten cómodos al hablar del tema del sexo, prepararse para las inevitables preguntas de sus hijos. Los padres deberían tratar de decidir por adelantado cómo van a afrontar el tema del sexo. Podría ayudarles practicar las explicaciones que van a dar antes de hacerlo.
  • Repitan las explicaciones. Los niños necesitan oír la información sobre el tema del sexo más de una vez. La educación sobre el sexo es un proceso continuo, y los niños probablemente deben oír esta información muchas veces antes de que comience a grabarse.
  • Expresen sus valores. Los padres deberían asegurarse de incluir sus ideas y sentimientos sobre el sexo en las conversaciones que tengan con sus hijos. Los niños necesitan saber lo que sus padres opinan sobre los temas de la sexualidad, además de la información objetiva.

¿CÓMO HABLAR DE SEXO CON LOS NIÑOS DE PREESCOLAR?
Los niños comienzan a desarrollar el sentido de sus propios cuerpos y un interés en la sexualidad a muy corta edad. Los padres deberían tener en cuenta que éste es un proceso normal. Aquí se explican algunas de las cosas que pueden hacer para inculcar ideas sanas sobre la sexualidad en los niños de edad de preescolar:


No castiguen a sus hijos por tocar sus propios genitales. Los niños de corta edad tienen una gran curiosidad sobre sus propios cuerpos. Es muy normal que se toquen y manejen sus propios genitales. En vez de castigarles o hacerles sentirse avergonzados por esta conducta normal, los padres deberían tratar este asunto de manera objetiva. Cuando los niños se acercan a la edad escolar, deberían ser informados de que aunque tocarse las partes privadas del cuerpo no importa, es algo que debe reservarse a un lugar privado, como el baño o su dormitorio.


Expliquen cuáles son las partes privadas del cuerpo y qué significa el concepto de partes privadas. Mientras los niños tienen poca edad, los padres deberían enseñar a sus hijos que ciertas partes del cuerpo son privadas, y que nadie más debe tocarlas. También es un buen momento para hacerles saber que pueden acudir a ustedes u otros adultos de confianza si alguien intenta tocar las partes privadas de su cuerpo.


Expliquen las diferencias entre sexos. Los niños en edad de preescolar tienen mucha curiosidad acerca de las diferencias entre los varones y las mujeres. Los padres deberían explicar estas diferencias a los niños.
¿Y SI ME SIENTO INCOMODO(A) HABLANDO SOBRE EL SEXO?
Siéntase acompañado(a). La mayoría de nosotros nos sentimos así y no debe sorprenderse:
• Muchos de nosotros aprendimos que el sexo era demasiado “sucio” para discutirlo.
• Muchos de nosotros tenemos miedo de no tener todas las respuestas.
• Para algunos es difícil admitir que nuestros niños son sexuales.
• Es mas, es difícil para algunos de nosotros admitir que nosotros mismos somos sexuales.
• Y algunos de nosotros tememos los sentimientos sexuales normales que existen entre nuestros niños y nosotros.

Pero puede hablar abiertamente con ellos acerca de sus sentimientos. Puede empezar diciendo algo como “Se me hace difícil hablar sobre esto. Mis padres y yo nunca discutimos estas cosas. Pero yo quiero que tu tengas a alguien con quien hablar sobre esto.”
No trate de esconder sus sentimientos o evitar el tema. Eso solo lo hará peor. Empiece una conversación y siga conversando abiertamente desde el principio. Recuerde que la información sobre la sexualidad es igual de importante como la comida, la protección y el cuidado amoroso.
¿QUE ES LO QUE QUIEREN SABER LOS NIÑOS? ¿QUE ES LO QUE NECESITAN SABER? ¿CUANDO LO NECESITAN SABER?
Lo que los niños quieren saber, es que si son “normales.” Les podemos ayudar a entender que es “normal” que todos seamos diferentes. Es más, la lección más importante que podemos compartir con nuestros niños es eso mismo: El ser diferente es normal.


¿POR DÓNDE EMPIEZO?
Los puntos para iniciar la educación sexual de los niños y jóvenes con discapacidad pueden variar. Sin embargo, para aprender las habilidades personales necesitan entender:

  • Lo que es público y lo que es privado: partes del cuerpo, lugares, actividades.
  • Cuerpos y emociones: información básica necesaria para el auto cuidado de cada día.
  • Límites y relaciones: los contactos, la conversación y la confianza que resultan aceptables en los diversos tipos de relación.
  • Distancia social: cómo dirigirse a los demás y cómo los demás han de dirigirse a él.
  • Planes de seguridad: qué hacer cuando se le toca de forma incorrecta.
  • Consecuencias del contacto incorrecto: Qué puede ocurrir si alguien toca a otro de modo incorrecto.

¿CUÁNDO ES EL MEJOR TIEMPO PARA EMPEZAR?

Es mejor empezar en cuanto los niños empiezan a recibir mensajes sobre la sexualidad. Y empiezan a recibirlos desde el momento en que nacen.Lo más importante es tener una actitud abierta y estar disponible cuando su niño quiera hablar.


¿A QUÉ EDAD LOS NIÑOS COMIENZAN A CUESTIONARSE SOBRE TEMAS SEXUALES?
La educación sexual debería comenzar desde la más temprana niñez, especialmente cuando el niño comienza a desarrollar el lenguaje y puede realizar preguntas. Para un pequeño, la sexualidad es un tema más entre tantos otros. Los niños reciben mensajes de libros o televisión, pero éstos suelen ser neutros o, peor aun, confusos.

¿A QUÉ EDAD LOS NIÑOS YA DEFINEN COMPLETAMENTE SU ROL SEXUAL?
El resultado final del proceso de desarrollo será un conjunto de actitudes acorde con la edad, ambiente, las relaciones familiares y otros factores, distintos unos de otros, en
cada individuo. Al cabo de los cinco o seis años, en el niño estará establecido su rol sexual. La figura de los padres es el eje principal de la identificación sexual, ya que ellos, como modelos o referencias principales son el estimulo suficiente para un desarrollo normal. Son el espejo a través del cual aprende su rol sexual, es decir, la conducta que se espera en un varón o en una mujer. El niño se siente semejante al padre o a la madre y actúa como si fueran modelos.

¿QUÉ HACEMOS SI PASA EL TIEMPO Y EL NIÑO NO DEMUESTRA INTERÉS?
La curiosidad debe aparecer alrededor de los tres años... Si eso no ocurre, hay que aprovechar la maternidad de algún familiar o amistad para abordar el tema y conversar sobre el origen de la vida.

¿CÓMO HACERLOS DIFERENCIAR ENTRE LA REALIDAD Y LA FANTASÍA?
A partir de los tres años comienzan además a vivir la edad lúdica: florece la imaginación, la fantasía, las inquietudes y surge el juego como la dinámica esencial en el proceso de crecimiento.
Entre los tres y cinco años lo sexual comienza a ser parte de los juegos. Se invitan a bajarse los pantalones, juegan al doctor o al papá y la mamá en la cama. Esto es parte del descubrimiento natural de ser hombres y mujeres, por lo tanto es esperable esta clase de actividades. A esta edad les intriga, por ejemplo, el porqué 
de las diferencias anatómicas, la importancia de las distinciones, cómo hombre y mujer se complementan en la reproducción.

¿CUÁL ES EL MEJOR AMBIENTE EN QUE UN NIÑO DEBE RECIBIR ESTA ENSEÑANZA? (CASA, COLEGIO)
Existe consenso entre los educadores y padres que una de las funciones principales de la familia es el cuidado de los hijos, lo que involucra también su crianza y educación. Son muy pocos los padres que conversan sobre sexualidad con sus hijos. Muchos por vergüenza, otros evitar temas que les resultan incómodos, otros por conocimiento, independientemente de las creencias religiosas que posean y de lo trascendente que consideren la educación sexual. La sexualidad es constitutiva del ser humano. Hombre y mujer son seres sexuados desde la concepción hasta la muerte. La sexualidad abarca todas las dimensiones de la existencia: lo corporal, lo relacional, lo afectivo, lo consciente (intención y libertad) y lo moral. En todas estas áreas, e incluso en muchas más, se halla presente.

¿ES NORMAL QUE LOS NIÑOS SE TOQUEN SUS GENITALES? ¿QUÉ SE DEBE HACER EN ESOS CASOS?
Este tipo de juegos tiene a veces la finalidad de satisfacer la curiosidad, muy propia de su edad. Por lo tanto, si se ven enfrentados a ello, no le atribuya importancia. Los niños actúan por imágenes. Y SI acarician a sus primos o amigos, o se besan, es porque han visto a sus padres acariciarse, a otras personas o han observado esto en programas de televisión. Bajo esta perspectiva sería muy injusto 
castigarlos o hacer que se avergonzaran por ello. A veces hay padres que sorprenden a sus hijos experimentando, o bien hay niños que lo cuentan espontáneamente. Más que escandalizarse y reprimir la conducta se debería aprovechar la coyuntura para conversar con ellos, usando palabras concretas y claras y respondiendo lo que les interesa saber. Ello genera en él una relación de confianza con el adulto.

¿QUÉ HACER SI EL NIÑO O NIÑA DESCUBRE A SUS PADRES TENIENDO RELACIONES?

A partir de los tres años, en la edad del juego y la curiosidad sexual, una de las principales teorías infantiles tiene relación con el acto sexual. Generalmente su concepción sobre la relación sexual es gatillada por el nacimiento de un hermanito, algo que vieron en la televisión o cualquier estímulo que les hizo divagar sobre el punto. No es raro que a esta edad los niños circulen especialmente pendientes, se levanten por las noches o se asomen sorpresivamente al dormitorio de sus padres. Buscan confirmar sus ideas. Según la teoría psicoanalítica, el niño concibe el acto sexual como un abuso o maltrato. Cree que los padres se están haciendo daño, lo que se gatillaría por eventuales ruidos que puedan oír.


No es ideal que vean a una pareja en la intimidad. Los padres deben ser cuidadosos y preocuparse de mantener cerrada la puerta e incluso ponerle llave si es necesario. Para un niño, al igual que para un adulto, es impactante ver un acto sexual y por ello con mayor razón requiere de explicaciones que le resulten coherentes.

¿ES RECOMENDABLE MOSTRARSE DESNUDO ANTE LOS NIÑOS?
Desvestirse para despejar la curiosidad de los niños no es lo apropiado, pero si ocurre naturalmente, si las situaciones son cotidianas dentro del núcleo familiar, no hay ningún inconveniente. Lo importante es la actitud que se demuestre en dicho momento, la naturalidad y el respeto que deben imperar y, especialmente, que nadie se sienta incómodo con el episodio.

¿CUÁNDO DEBO COMENZAR?De tres a cuatro años: Cuando llegan a los tres años, los niños ya saben que las mujeres y los hombres tienen diferentes órganos sexuales. Hay que hablar sobre ellos de la misma forma que se habla de la nariz, los codos y los dedos.
Los niños de tres años también desarrollan curiosidad en cuanto a “¿De donde vienen los bebes?” No tiene que describir lo que es la relación sexual en este momento. La respuesta debe ser sencilla en esta etapa. Puede decir algo como, “Los bebes crecen en un lugar especial adentro de la mamá.” A medida que van pasando los años puede agregar detalles cuando su niño(a) pueda entenderlos.
Los niños de cuatro años se apegan mucho a su padre o madre- aun si uno de ellos está ausente. Es más, pueda que el niño(a) sienta celos de la madre, el padre o la pareja de su madre o padre. Ellos pueden encariñarse con padres u otras personas que los cuidan sin importar el sexo de la persona. Ninguna de estas relaciones quiere decir que la niña o el niño sea homosexual o heterosexual. Debemos dejar que los niños se sientan cómodos con cualquier relación que formen. No debemos burlarnos de ellos si tienen “novio” o “novia.” Los niños de cuatro años puede que quieran estar en la cama con sus padres u otras personas que los cuidan.

CONSEJOS PARA PADRES:

  • • Sea un buen ejemplo para demostrar a los niños como se enriquece la vida a través de los valores.
  • • Asegúreles que son normales.
  • • Desarrolle el auto-estima de sus hijos — reconozca sus talentos y logros, de consejos constructivos y evite la critica y el castigo.
  • • Respeta la privacidad del adolescente tanto como valora su privacidad. No curiosee.
  • • Use nombres correctos para los órganos sexuales y los comportamientos sexuales.
  • • Aproveche los “momentos oportunos para la enseñanza.” El embarazo de una amistad, chismes en el vecindario o programas en la televisión pueden ayudar a empezar una conversación.
  • • Incluya temas como la orientación sexual, el abuso sexual y la prostitución.
  • • Sea claro en cuanto a sus valores y déjeles saber a los jóvenes que hay otras personas con diferentes valores sobre la sexualidad. Enséñeles que es importante respetar esas diferencias.
  • • No use tácticas para asustarlos para evitar que los jóvenes tengan relaciones sexuales — eso no funciona.
  • • De respuestas honestas, cortas y sencillas.
  • • Admita cuando no sabe la respuesta. Podemos ayudarles a nuestros niños a encontrar la respuesta en un libro o algún otro lado.
  • • No asuma nada. Por ejemplo, si el niño o la niña le pregunta “¿Qué edad tiene que tener para tener relaciones sexuales?” no quiere decir, “Estoy pensando en tener relaciones sexuales.”
  • • Que sepan los niños que usted está disponible y acostumbre a compartir lo que esta pensando y sintiendo.
  • • Hágales preguntas aunque ellos no las hagan — preguntas sobre lo que piensan y lo que saben.
  • • Decida lo que quiere decir acerca de sus sentimientos y valores antes de hablar.
  • • Deje que sus expresiones faciales, el tono de voz y el lenguaje del cuerpo apoye lo que dice con las palabras.
  • • Conozca el mundo en que viven nuestros niños. ¿Que presiones están viviendo? ¿Que es lo que ellos consideran normal?
Nuestros niños viven en una época en donde pueden criarse con la información sobre la salud sexual que necesitan para expresar y celebrar su sexualidad mientras se protegen ellos y a sus parejas contra el daño emocional y físico. La Serie de Comunicación Familiar de Planned Parenthood le ofrece a las familias consejos positivos y útiles en cuanto a la sexualidad humana. Busque otros títulos en esta serie en el Planned Parenthood de su comunidad.
¿CÓMO ENFRENTAR A LOS NIÑOS?
1.- No avergonzarse 
2.- Actuar con naturalidad 

3.- No demorar las respuestas 
4.- No inventar ni mentir

5.- Dar respuestas claras
6.- Usar lenguaje apropiado
7.- No dar detalles innecesarios
8.- Enseñar con el ejemplo
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