C/Cartagena nº129 28002-MADRID Tel. 915644294

domingo, 22 de septiembre de 2013

¿Que hacer si un alumno tuyo sufre de bullyng?


El bullying es el maltrato físico y/o psicológico deliberado y continuado que recibe un niño por parte de otro u otros, que se comportan con él cruelmente con el objetivo de someterlo y asustarlo, con vistas a obtener algún resultado favorable para los acosadores o simplemente a satisfacer la necesidad de agredir y destruir que éstos suelen presentar. El bullying implica una repetición continuada de las burlas o las agresiones y puede provocar la exclusión social de la víctima. 

Las causas de este fenómeno de bullying o acoso escolar son múltiples y complejas. Existen, en nuestra sociedad, ciertos factores de riesgo de violencia, como la exclusión social o la exposición a la violencia a través de los medios de comunicación. Sin embargo, carecemos de ciertas condiciones protectoras que podrían mitigar los efectos de dichos factores, como modelos sociales positivos y solidarios, contextos de ocio y grupos de pertenencia constructivos o adultos disponibles y atentos para ayudar. 
En resumen las características del bullyng pueden ser:
  • Suele incluir conductas de diversa naturaleza (burlas, amenazas, agresiones físicas, aislamiento sistemático, etc.).
  • Tiende a originar problemas que se repiten y prolongan durante cierto tiempo.
  • Suele estar provocado por un alumno, apoyado por un grupo, contra una víctima que se encuentra indefensa.
  • Se mantiene debido a la ignorancia o pasividad de las personas que rodean a los agresores y a las víctimas sin intervenir directamente.
  • La víctima desarrolla miedo y rechazo al contexto en el que sufre la violencia; pérdida de confianza en sí mismo y en los demás y disminución del rendimiento escolar.
  • Disminuye la capacidad de comprensión moral y de empatía del agresor, mientras que se produce un refuerzo de un estilo violento de interacción.
  • En las personas que observan la violencia sin hacer nada para evitarla, se produce falta de sensibilidad, apatía e insolidaridad.
  • Se reduce la calidad de vida del entorno en el que se produce: dificultad para lograr objetivos y aumento de los problemas y tensiones. 
Podemos hablar de varios tipos de acoso escolar que, a menudo, aparecen de forma simultánea:
  • Físico: empujones, patadas, agresiones con objetos, etc. Se da con más frecuencia en primaria que en secundaria. 
  • Verbal: insultos y motes, menosprecios en público, resaltar defectos físicos, etc. Es el más habitual. 
  • Psicológico: minan la autoestima del individuo y fomentan su sensación de temor.
  • Social: pretende aislar al joven del resto del grupo y compañeros.
Muchas veces, los padres y profesores de las víctimas son los últimos en enterarse de que está sufriendo el acoso escolar de sus compañeros. La vergüenza o el miedo a las represalias son los principales motivos. Aquí damos consejos para detectar el bullying y saber qué podemos hacer si nos encontramos en esta situación. 
Este primer bloque de consejos está más dirigido a los padres, pero los profesores también podemos ser conscientes de estos cambios en el comportamiento del niño:
  • Cambios de humor.
  • Tristeza, llantos o irritabilidad.
  • Pesadillas, cambios en el sueño y/o apetito.
  • Dolores somáticos, dolores de cabeza, de estómago, vómitos...
  • Pierde o se deterioran de forma frecuente sus pertenencias escolares o personales, como gafas, mochilas, etc.
  • Aparece con golpes, hematomas o rasguños y dice que se ha caído.
  • No quiere salir ni se relaciona con sus compañeros.
  • No acude a excursiones, visitas, etc. del colegio.
  • Quiere ir acompañado a la entrada y la salida.
  • Se niega o protesta a la hora de ir al colegio. 

 Los profesores debemos observar:

  • La relación de los alumnos/as en los pasillos y en el patio. Los peores momentos se sufren cuando los profesores no están presentes.
  • Las "pintadas" en las puertas de baños y paredes (qué nombres aparecen habitualmente).
  • La no participación habitual en salidas de grupo.
  • Las risas o abucheos repetidos en clase contra determinados alumnos o alumnas.
  • Las faltas continuadas a clase, ya que pueden indicar que no quieren acudir a clase por miedo.
  • Estar atentos a los alumnos que sean diferentes, por su forma de ser o aspecto físico.
  • Se queja de forma insistente de ser insultado, agredido, burlado...
  • Si comenta que le roban sus cosas en el colegio o si cada día explica que pierde su material escolar.
  • Investigar los cambios inexplicables de estados de ánimo: tristeza, aislamiento personal del alumno o alumna, aparición de comportamientos no habituales, cambios en su actitud, poco comunicativo, lágrimas o depresión sin motivo aparente... 
  • Escasas o nulas relaciones con los compañeros y compañeras.
  • Evidencias físicas de violencia y de difícil explicación: moratones, cortaduras o rasguños cuyo origen el niño no alcanza a explica,; ropa rasgada o estropeada, objetos dañados o que no aparecen...
  • Quejas somáticas constantes del alumno: dolores de cabeza, de estómago o de otro tipo cuya causa no está clara.
  • Accesos de rabia extraños.
  • Variaciones del rendimiento escolar, con pérdida de concentración y aumento del fracaso.
  • Quejas de los padres, que dicen que no quiere ir al colegio. 


El bullyng suele tener testigos, los compañeros del niño acosado lo ven, pero normalmente por miedo no hacen ni dicen nada. En estos casos el profesor debe propiciar la ayuda de los compañeros del niño acosado. Si alguno de sus compañeros presente dice algo como "¡Basta ya!", en la mitad de los casos, las acciones violentas cesan. Es difícil de hacer, pero estar ahí y no hacer nada es igual que aprobar la agresividad, y eso se lo debemos decir a los compañeros que sean conscientes de eso. Hay que aconsejar a los compañeros para que ayuden. Consejos para los compañeros:
  • Si sientes que no puedes decir nada, vete del sitio y díselo al adulto más cercano. Haz que vaya a ayudar.
  • Si ves que alguien sufre una y otra vez agresiones, puedes hacer algo para terminar esa situación.
  • Si el colegio tiene algún tipo de programa para informar de agresiones, como un teléfono o un buzón, utilízalo. Puedes hacerlo de forma anónima.
  • Intenta conseguir que la víctima se lo cuente a sus padres o a los profesores. Ofrécete a ir con él o ella si crees que eso puede ayudarle.
  • Si el acosado no quiere hablar con nadie, ofrécete para hablar con alguien en su nombre.
  • Involucra a tanta gente como puedas, incluso a otros amigos y compañeros de clase.
  • No uses la violencia contra los agresores ni trates de vengarte por tu cuenta. 
Consejos que les podemos dar a las víctimas del bullyng:

  • Ignora al agresor, haz como si no lo oyeras. Ni siquiera le mires.
  • No llores, ni te enfades, ni muestres que te afecta. Eso es lo que el agresor pretende, así que no le des esa satisfacción. Más tarde podrás hablar o escribir sobre tus reacciones y lo que sentiste en ese momento. 
  • Responde al agresor con tranquilidad y firmeza. Di por ejemplo: "No, eso es sólo lo que tú piensas".
  • Si puedes, intenta ironizar o tratar con humor lo que te diga. Por ejemplo, si te dice "¡qué camisa más fea!" , puedes responder "gracias, me alegro de que te hayas dado cuenta".
  • Aléjate o corre si es necesario, si crees que puede haber peligro. Aléjate de la situación. Vete a un sitio donde haya un adulto.
  • Si eres una víctima constante de los agresores, lo más importante que tienes que hacer es hablar con un adulto. Comienza con tus padres. Eso no es acusar, es pedir ayuda a las personas que te quieren cuando la necesitas. Intenta que tus padres hablen con alguien del colegio, pero no con los padres de los agresores.
  • Si sientes que no se lo puedes contar a tus padres o que ellos no pueden ayudarte, habla con otro adulto en quien confíes, como un profesor o el director del colegio. Si no quieres hablar de ello con nadie a solas, pídele a un amigo o hermano que te acompañe. Te ayudará llevar a alguien que te haya visto cuando te agreden.
  • Deja claro al adulto que la situación te afecta profundamente, sobre todo si eres víctima de agresiones verbales, ya que a veces los adultos no las consideran importantes y, sin embargo, son las que más daño pueden hacer.
  • Si sientes que no puedes decir nada a nadie, trata de escribir una carta explicando lo que te pasa. Dásela a un adulto en quien confíes y guarda una copia para ti.
Déjales claro que ellos no tienen la culpa de ser agredido, que no deben hacer frente a esa situación solos, que ellos no tienen el problema, lo tiene el agresor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario